A remojo, también en invierno

A semejanza de sus vecinos escandinavos, los holandeses son muy dados a remojarse en pleno invierno. Menos aficionados a las saunas y los baños de vapor, y con escasos lugares donde poder disfrutar de aguas termales, las piscinas cubiertas con todo tipo de actividades para grandes y pequeños es la opción preferida. No hay ciudad por pequeña que sea que no cuente con una. Todos los niños están llamados a aprender a nadar al mismo tiempo que empiezan el colegio por lo que el plan familiar de piscina dominguera se convierte en la alternativa a los días lluviosos de invierno. Para aquellos que buscan relajarse, existen múltiples spas, tanto urbanos como en complejos con hotel, donde se puede disfrutar de experiencias muy variadas y en los que sólo se requiere que el cliente acepte quitarse la ropa de baño. Si bien cada vez son más los que ofrecen horarios en los que se puede acudir en bañador, la mayoría de ellos suelen ser mixtos y nudistas. Gaceta Holandesa ha seleccionado una lista de los spas y piscinas más recomendadas por los holandeses, las más originales y a las que se puede ir de muchas maneras: con o sin bañador, solo o en familia.​

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