Montserrat Vidal García, psicóloga especializada en bilingüismo

“En el bilingüismo las recetas universales no funcionan: cada niño es un mundo”

Montserrat Vidal es también La Sabika Taal, una empresa que surgió hace tres años para ayudar a niños y adultos a mejorar el uso del español. Llegó a Holanda en 2001 aunque esta vocación nació hace más de dos décadas en su Granada natal. Ofrece sesiones a domicilio para los padres preocupados por la adquisición del castellano de sus hijos y también se atreve con adultos al igual que con talleres colectivos. Refuerzo a través del juego, mucha naturalidad y hablar sin parar es lo que garantiza Montserrat cuando toca a la puerta con su bolso cargado de juguetes y de material educativo. Sin recetas pero con la idea clara de que lo imposible es posible, La Sabika Taal es una puerta al castellano que sólo podrá permanecer abierta si uno quiere, con mucha práctica y esfuerzo.

¿Cómo fue su aterrizaje en Holanda?
Me viene a vivir aquí por mi marido, que es holandés. Cuando nació mi hija aproveché la maternidad para leer e informarme sobre el aprendizaje simultáneo de varias lenguas, por un interés personal pero también porque está muy relacionado con mi profesión como psicóloga dado que el lenguaje es un proceso cognitivo. Educar a mi niña en un ambiente en el que el español no se refuerza no era muy diferente a las estrategias de estimulación lingüística que yo estaba aplicando en Granada con niños con dificultades. Comencé a tener clientes a través de los padres que conocía e inicié mis colaboraciones con la Escuela Hispana de Ámsterdam con un proyecto de mejora de la pronunciación, sobretodo de la R, en niños mayores. Años después fundé mi empresa.​

¿Por qué se llama La Sabika?
Es muy granadino, porque la Sabika es el nombre de la colina en la que está construida la Alhambra, un lugar estratégico que ya usaron los romanos. Ellos instalaron ahí la primera red de canalización de agua que posteriormente aprovecharon los árabes. Cuando pensé en un nombre para mi empresa buscaba algo granadino que se pronunciara fácilmente en holandés y en español. Y tiene otro significado simbólico y es que Granada está asentada en una zona sísmica pero la Alhambra permanece intacta a lo largo de los siglos gracias a sus sólidos cimientos. Lo mismo le ocurre a la lengua materna: ésta debe construirse sobre un suelo sólido para poder añadir otros idiomas, otras culturas, más adelante. Y además le pasa lo mismo que a la colina de la Sabika con el agua. Sin agua el Generalife no sería lo que es. Y un idioma no se mantiene si no se riega y se cuida a diario. Hay que estimularlo constantemente. Me parecieron bonitas metáforas para ilustrar lo que hago​

¿Qué consejo estrella le da a los padres que le preguntan cómo estimular el español en sus hijos?
Cada niño es un mundo y cada caso es diferente. Pero lo que siempre digo es “habla con tu hijo, todo lo que puedas”, ¿cuánto tiempo? ¡25 horas! Y también suelo decirles que no conviertan esto en una batalla porque no la van a ganar. La asimilación de un idioma no se puede forzar. Cuánto más lo use el niño, la familia, de forma natural, más probabilidades hay de que el día de mañana él lo siga practicando. Dicen los investigadores que para que un niño, además de comprender, llegue a hablar, debe estar expuesto al idioma un mínimo de un 20 o 30 por ciento de su tiempo. Si los padres que trabajan todo el día tienen una hora o dos para estar con sus hijos, hay que hacer lo posible para que ese tiempo esté bien invertido en hablar y comunicarse con ellos. La simple exposición a una lengua no garantiza que el niño la hable, hay más factores que influyen, tiene que haber interacción con otra persona y que el niño lo considere útil…porque a menudo los padres queremos que nuestros hijos hablen nuestro idioma por razones emocionales pero hay que preguntarse también ¿para qué les sirve a ellos hablarlo?

Supongo que habrá tenido todo tipo de casos, como niños que no quieren hablar español, ¿qué les suele aconsejar?
Es cierto que me estoy haciendo especialista en casos complejos (ríe). Lo que suelo ver en todos ellos es que pequeños cambios en la relación con los padres pueden tener un efecto enorme: hablar más despacio con su hijo puede resultar en que el niño atienda más al idioma. Otro detalle es darles un poco de tiempo para que cambien de uno a otro. Cuando salen del colegio, por ejemplo, en seguida les preguntamos qué tal les ha ido, qué han hecho, sin darnos cuenta de que hasta hace un momento estaban inmersos en el neerlandés. Si les damos tiempo y les dejamos espacio para que reposen un poco, seguro que empiezan a charlar con nosotros en español con naturalidad.​

¿Qué diferencia hay entre el bilingüismo simultáneo y el sucesivo?
Cuando se produce una adquisición bilingüe simultánea el niño aprende las lenguas al mismo tiempo, desde la cuna, como si fueran dos lenguas maternas. Pero también se puede aprender una segunda lengua en edad temprana después de la primera, como ocurre con los niños que vienen a Holanda más tarde. El aprendizaje del segundo idioma se sustenta sobre el primero por lo que el cerebro funciona de manera distinta al caso anterior. Pero a largo plazo puede que no se note la diferencia y que ambas formas den buenos resultados con buenas estrategias de aprendizaje.

Hay muchos mitos en torno al bilingüismo, si nos centramos en tres, ¿hay un máximo de lenguas que un niño puede adquirir bien? ¿El español es más fácil de aprender que el holandés? Y las niñas, ¿tienen más facilidad para aprender un idioma que los niños?
Respecto a la primera pregunta, es difícil poner un límite. Aquí es habitual ver niños con tres lenguas, dos en casa y el neerlandés en el colegio, por ejemplo. Aunque yo no soy de poner un tope, es importante tener en cuenta el esfuerzo que hacen para acomodar las tres lenguas. Eso de que los niños son como esponjas es muy relativo, porque si tienen tres idiomas en lugar de dos o uno está claro que necesitarán suficiente tiempo, aporte y oportunidades de interactuar en cada uno de ellos. Sobre los idiomas, objetivamente la fonética española es más simple que la neerlandesa. Pero esto no tiene por qué ser una limitación para el aprendizaje de los niños. Sí en el caso de los adultos, les cuesta más. En cuanto a si las niñas son más capaces, de nuevo tengo mis dudas de que esto sea algo genético. Las niñas son más verbales, se expresan más que los niños, eso es cierto, y por lo tanto reciben más porque hay más interacción que con un niño más callado. Pero en los niños con los que he trabajado no podría decir que haya una clara diferencia entre ellos y ellas. Es arriesgado establecer una regla en este sentido. Yo huyo de las recetas y de los consejos generales porque provocan mucha frustración si no se cumplen las expectativas.​

¿Es por esto por lo que usted ofrece una atención personalizada con sus sesiones individuales?
Sí, así es, porque cada niño es un mundo y no hay una regla que funcione igual para todos. Por eso para ayudarle con el español yo tengo que ver el entorno en el que vive, cómo se relaciona con sus padres y hablar con ellos para ir viendo juntos la estrategia que seguimos. No hay dos casos iguales. Yo analizo a nivel general su situación y posteriormente oriento sobre qué recursos son más adecuados para cada niño. Porque internet o las redes sociales pueden ser un punto de apoyo muy útil pero los consejos que valen para unos no funcionan para otros. Si un niño no habla nada con 3 años, los padres no pueden quedarse tranquilos con el consejo general de “ya hablará”. Eso hay que mirarlo y cuanto antes. Pero si con 4 años al hablar en neerlandés usa a veces palabras en español, esa mezcla no es un problema sino una característica propia de su situación. En función de cada caso conviene vigilarlo o no.​

¿Cómo se desarrolla una de sus sesiones particulares?
El instrumento fundamental es el juego. Trabajo a domicilio para que los niños se sientan cómodos y porque me gusta que los padres estén cerca. Voy con el bolso cargado de juguetes, parece el de Mary Poppins, y estos me sirven para construir el contexto que me permitirá iniciar una comunicación útil con el niño. Voy viendo su nivel de español y a partir de ahí construyo un programa de apoyo. Hay niños que tengo una vez a la semana y otros a los que veo dos veces por semana, depende totalmente de cada uno. Como psicóloga especializada en bilingüismo, estas sesiones no van dirigidas a tratar a niños con dificultad en el lenguaje, como haría una logopeda. Mi trabajo se centra en el asesoramiento, desde mi experiencia profesional, para ayudar a reforzar el uso que hace alguien de un idioma. Y lo hago con niños, sobre todo, pero también con adultos. Para que su Sabika, esa colina, sea resistente.​

De psicóloga en Granada a especialista en bilingüismo en Holanda, ¿qué diría de su trayectoria profesional?
Que ha superado mis expectativas. Sinceramente, lo que estoy teniendo es más de lo que esperaba cuando llegué a Holanda. En cuanto a mis retos, prefiero ponerme objetivos pequeñitos porque la vida me ha enseñado que no sabes lo que te puede pasar mañana. Lo que tengo hoy en día, tal y como está, está muy bien. Y espero que así siga.

Toma nota:​
La Sabika Taal imparte sesiones a domicilio de una hora así como talleres y cursos colectivos, tanto para niños como adultos.
Toda la información actualizada se puede encontrar en la web, y en su página de Facebook, Linkedin o Twitter

Este contenido ha sido patrocinado por el entrevistado y elaborado en exclusiva por Gaceta Holandesa

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