Todos a la calle: recorrer Holanda, de mercado en mercado

Los meses de hibernación han pasado y cual animal de sangre caliente, el holandés despierta del letargo invernal y sale a la calle. Con una bolsa de tela bajo el brazo, se dispone a disfrutar del ambiente relajado de uno de los múltiples mercados que proliferan en verano. Aunque no hay pueblo o ciudad en Holanda que no tenga su mercado semanal de flores, frutas y pescado, a esta cita se suman otras temporales, de temática específica, que recuerdan a la tradición gremial de los comerciantes holandeses. Y con un poco de planificación y ganas de subirse al tren, es posible visitar uno de ellos cada día de la semana.   ​

Lunes

La semana comienza con ritmo pausado, y mientras muchos comercios abren sus puertas más tarde, hay un lugar en el que el trajín matutino ya ha arrancado: el mercado de telas del Jordaan, en Ámsterdam. Desde las nueve de la mañana varias calles del conocido barrio se llenan de colores y ofrecen a turistas y residentes todo tipo de curiosidades, incluidos los productos de mercería más variopintos. Se trata de un auténtico plan matinal ya que a la una del mediodía sus puestos echan el cierre, el momento perfecto para sentarse a comer en una de las pintorescas terrazas del barrio más conocido de la capital.

Martes

Los mercados de los martes en Róterdam suenan a música de vinilo y están cargados de nostalgia. Además del habitual mercado semanal Binnenrotte, el mayor del país, en la plaza del Nieuwemarkt se montan varios puestos de venta e intercambio de sellos y monedas, lugar indispensable para los aficionados a la filatelia y a la numismática. Más reducido que los sábados, en este mercado se pueden encontrar joyas de coleccionista a buen precio. También en el centro de la ciudad, los puestos más interesantes de libros y vinilos se dan cita en la calle Wijde Kerkstraat, un mercado con ambiente retro gracias a la música de gramófono que acompaña al visitante.

Miércoles

Si bien no se trata de un mercado con temática específica, en esta lista se cuela el mercado de los miércoles de Leiden ya que su localización en el Nieuwe Rijn, uno de los canales más característicos de la ciudad, lo convierten en la excusa perfecta para escaparse entre semana a conocer la ciudad de Rembrandt. Hacerse con un ramo de flores y saborear los arenques de esta nueva temporada, que arranca a mediados de junio, completan una visita imprescindible y a tan sólo media hora en tren de Ámsterdam o La Haya.

Jueves

Durante el verano la ciudad de Gouda se gana el título de la capital del queso gracias a su mercado de cada jueves. Hasta el mediodía, los queseros disponen su mercancía a lo largo de la plaza mayor y compradores de toda la región hacen sus ofertas. Mujeres vestidas con el traje típico de la ciudad y jóvenes transportando el queso en carros de caballos conforman esta estampa de la Holanda más tradicional, en la que el turista es el auténtico objetivo comercial. La misma mañana, en La Haya, el bonito paseo del Lange Voorhout se llena de puestos de antigüedades que, al igual que en Gouda, rinden homenaje a un rasgo característico de la ciudad, en este caso a la identidad aristocrática de la capital de la Justicia.

Viernes

De obligada visita para los amantes de lo biológico, el mercado de los viernes en la plaza Botermarkt de Haarlem ofrece todo tipo de productos de la tierra, desde cosmética natural hasta fruta y verdura ecológica. Si bien es uno de los muchos mercados que hay de este tipo en Holanda, su entorno, en una de las plazas más bellas de la ciudad, y su amplia oferta, hacen de él uno de los más recomendados. En otra plaza característica, la de Spui en Ámsterdam, se organiza cada viernes un mercado de libros. Rodeado de librerías inglesas, ofrece la posibilidad de hacerse con ejemplares en holandés, inglés, francés y otros muchos idiomas.​

Sábado

Con la llegada del buen tiempo, son numerosos los rincones de las ciudades holandesas donde se montan puestos de todo lo imaginable. Mientras en Maastricht, el mercado de antigüedades de la calle de la estación es una buena muestra de lo que ofrecen los anticuarios y almonedas que salpican toda la ciudad, en Ámsterdam se dan cita propuestas temporales e indispensables para los aficionados al interiorismo. Una de ellas es el mercado Vintage en Javaplein, que se organiza cuatro sábados al año y cuya próxima edición tendrá lugar el 2 de julio.

Domingo

Las propuestas de jóvenes diseñadores se reúnen en el Swan Market, un mercado itinerante que recorre Bélgica y Holanda y que el próximo domingo 19 de junio podrá visitarse en Utrecht. Ambiente relajado, juvenil y sobre todo muy cool es lo que ofrece este mercado diferente del que es difícil marcharse sin haber picado. Lo mismo ocurre en el FeelGood de Eindhoven, cada tercer domingo del mes. De carácter anual, este mercado es un lugar de encuentro para disfrutar por un día de sabores de todo el mundo, música en directo, talleres para niños y otras muchas actividades que aseguran el “buen rollo” que predican sus organizadores.

 

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