La odisea de comprar casa en Holanda

Como si de una entrada para el concierto del año se tratase o de una apuesta ciega a las cartas, la compra de una vivienda en Holanda se ha convertido en un juego que sólo ganan los más atrevidos o los que están mejor asesorados. Según las últimas cifras de la asociación holandesa de agentes inmobiliarios y tasadores (NVM), mientras el precio medio de venta de una casa ha aumentado en un 15 por ciento respecto del mismo periodo de 2017, la oferta ha disminuido en casi un 11 por ciento. Menos casas a la venta y todas más caras: una tendencia que continuará a lo largo de este año. Esta “situación de locura” como algunos expertos llaman, provoca que los que compran por primera vez sean los más afectados, ya que además de tener que desembolsar casi el doble que los propietarios que compraron hace cinco años, deben decidirse en dos o tres días e ir de la mano de un asesor inmobiliario (aankoopmakelaar). Aunque la bonanza económica apacigua las dudas, la sombra de la crisis de 2009 es alargada.

“Acepto las felicitaciones, pero no estoy contento. Siento que hemos entrado en un juego del que hemos salido perdiendo” confiesa Luis a Gaceta Holandesa, un ingeniero español que acaba de comprarse un apartamento de 60

¿Quieres seguir leyendo?
Suscríbete
gratis el primer mes
¿Ya eres socio?
Inicia sesión
Gaceta Holandesa existe gracias a sus suscriptores. Apoya el periodismo independiente e infórmate a fondo sobre Holanda.
¿Quieres conocernos? Pincha aquí

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *