Holanda sobre Plano

Holanda, marcando distancias

Si hay algo que estos días se ha estado compartiendo mucho en las redes son imágenes y videos de calles y plazas vacías, por algunas de ellas vagan los animales que seguramente, curiosos ante tanta quietud, han venido a echar un vistazo a nuestro ecosistema artificial. Las ciudades han vuelto a recuperar su tranquilidad, quizás en extremo; durante nuestras conversaciones con amigos y familiares desde diferentes  lugares y culturas todos nombran el silencio que “se escucha”. Las ciudades han dejado lugar a otros sonidos, como el canto de los pájaros, el sonido del viento, son otras melodías que hasta ahora nos pasaban desapercibidas…

Quietud y silencio son adjetivos que uno nunca habría asociado con las (grandes) ciudades, para algunos es la vuelta a un estado en cierta forma natural, para otros resulta agobiante, inquietante. Esto último seguramente no tenga tanto que ver con la tranquilidad que emanan las ciudades sino con la falta de contacto social de la que es consecuencia. Sobre todo en ciudades donde la vida social se desarrolla en su mayor parte en la calle y en culturas en las que la comunicación juega un gran papel es donde más se nota esa necesidad de comunicación y contacto con los otros.

¿Quieres seguir leyendo?
Regístrate
Dos meses de prueba gratis
¿Ya eres socio?
Inicia sesión
Gaceta Holandesa existe gracias a sus suscriptores. Apoya el periodismo independiente e infórmate a fondo sobre Holanda.
¿Quieres conocernos? Pincha aquí

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *