Cinco propuestas para runners en Utrecht

A primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, salir a correr permite activar el cuerpo y desconectar la mente mientras se disfruta del aire libre. Además, correr es una excusa perfecta para ponerse en forma y, al mismo tiempo, disfrutar de los paisajes holandeses. Mark Linde, entrenador personal de running, nos propone cinco circuitos para salir a correr en Utrecht y sus alrededores.

“Una de las mayores ventajas de correr es que solo necesitas unas buenas zapatillas y ropa deportiva cómoda”, afirma el entrenador de corredores Mark Linde (Steenwijk, 1983). Le hemos preguntado a este profesional del running cuáles son los mejores lugares para ir a correr en Utrecht y sus alrededores y estas han sido sus cinco propuestas.

1. Un circuito natural y urbano alrededor del Singel

El casco antiguo de la ciudad de Utrecht está rodeado por el Stadsbuitengracht, más conocido como Singel: un canal construido en el siglo XII alrededor de la antigua muralla como foso defensivo de la ciudad. Cuando la muralla fue demolida en el siglo XIX, el espacio fue ocupado por un parque, el Zocherpark, uno de los parques públicos más antiguos de los Países Bajos. Diseñado para favorecer el paseo elevado junto al agua, este espacio natural, que conserva aún más de 600 árboles centenarios, es exclusivamente peatonal y cuenta con repechos y leves descensos de tierra que aprovechan el relieve de las antiguas murallas.

Para Mark Linde, correr por el Singel es “como hacer turismo en Utrecht de la mejor manera posible. La parte antigua de la ciudad queda a tu izquierda (o a tu derecha, dependiendo de donde empieces) y el agua y los hermosos árboles centenarios, a tu derecha”. Precisamente, el hecho de que se puede empezar a correr en cualquier punto del recorrido es una de las ventajas que Linde señala a la hora de proponer este circuito. “El recorrido completo es de 5 kilómetros, pero puedes añadirle variaciones”, comenta. Los corredores pueden, por ejemplo, emplear alguna de las explanadas de césped del recorrido para hacer series cortas o repetir el circuito completo más de una vez.

Según Linde, “cualquier hora es buena para hacer este recorrido” aunque “es más tranquilo por la mañana”. Al tratarse de un camino más bien estrecho, no es cómodo para grupos numerosos pero sí para corredores individuales que quieren salir a entrenar sin tener que alejarse de la ciudad. “Es perfecto para disfrutar de un tiempo de calidad contigo mismo”.

El atardecer es un momento perfecto para disfrutar de una carrera a la orilla del Singel. Foto: Belén C. Díaz

2. Naturaleza y fuertes en Rhijnauwen

A tan solo 15 minutos en bicicleta del centro de la ciudad, aunque ya en el municipio de Bunnik, se encuentra el espacio natural Amelisweed y Rhijnauwen. Aquí, entre los frondosos bosques de árboles centenarios, se abren repentinamente grandes prados donde apacibles vacas pastan a la sombra de los árboles. El canal que discurre a orillas de este espacio natural es el Kromme Rhijn, cuyo curso se correspondió con el el río Rin en época romana. También en este área se encuentra el impresionante fuerte de Rhijnauwen, del siglo XIX, el mayor de la línea defensiva holandesa (Nederlandse Waterlinie Weg).

“Me gusta este recorrido porque está muy cerca de la ciudad y, al mismo tiempo, te permite correr en plena naturaleza”, señala Mark Linde. “Es un recorrido muy adecuado para cualquier tipo de corredor y, gracias a la amplitud de los espacios, es conveniente para grupos”. Además, según Linde, ofrece gran variedad de distancias y circuitos que cada corredor puede adaptar a sus necesidades específicas. “Una buena ruta puede ser comenzar a la altura de la piscina Krommerijn, cruzar el puente y correr junto a la orilla del Kromme Rhijn hasta el restaurante de pannenkoeken Theehuis Rhijnauwen”. Son unos 3,7 kilómetros que se pueden correr de vuelta o se pueden ampliar, volviendo por Rhinauwenselaan o incluso rodeando el fuerte.

3. Entrenar al lado de casa en Wilhelminapark

Wilhelminapark es uno de los parques más populares de Utrecht. Inaugurado en 1898 y ubicado en el barrio de Oost, cuenta con la distinción de Monumento Nacional. En el centro del parque hay un gran estanque alrededor del cual se extienden diversos caminos, además de un amplio paseo (Promenade) que lo recorre de norte a sur. En la parte más meridional se encuentra una gran zona de césped ideal para hacer deporte (o tomar el sol en los días de verano).

Según Linde, Wilhelmina Park no sólo es “el parque más bonito de Utrecht, sino que es perfecto para entrenar distancias definidas y para el entrenamiento de intervalos iguales. Te permite, por ejemplo, medir la distancia de un determinado recorrido y cronometrar el tiempo que tardas en correrlo. De esta manera resulta mucho más fácil intentar mejorar tu marca”. Linde recomienda Wilhelmina park a corredores que quieran entrenar solos o a quienes se planteen entrenamientos avanzados. “Ofrece diferentes distancias, desde los 200 metros hasta los 800 y, para vueltas largas, una buena idea puede ser empezar y terminar junto al restaurante”. La mejor hora del día para ir a correr a Wilhelminapark varía en función del clima y de la estación del año.

Wilhelmina park ofrece un entorno perfecto para los entrenamientos cortos y específicos. FOTOS: Belen C Diaz

4. Correr por los polders de Ruigenhoek

Pólderes verdes hasta donde alcanza la vista, con bosques en la lejanía que marcan el contorno del cercano lago Maarsseveenseplassen o del fuerte Ruigenhoek. Carriles bici o pequeñas carreteras locales vacías, delimitadas por árboles ordenadamente alineados. Ganado pastando en los prados y una imponente sensación de amplitud y tranquilidad. El Noorderpark Ruigenhoek es una zona verde al noreste de Utrecht, justo en la frontera entre los municipios de Utrecht y De Bilt, que Mark Linde recomienda porque “te permite correr por el típico paisaje holandés, plano, con vacas en los campos y una serie de carriles bici tranquilos y perfectos para el running”.

Dado que no hay un circuito delimitado, se recomienda aparcar la bicicleta o el vehículo en el cercano Parkeerplaats Groenekanseweg y, desde allí, iniciar la carrera por el Ruigenhoek. Según señala, es un recorrido ideal para corredores solos que tienen ganas de desconectar de la ciudad y disfrutar de la tranquilidad del polder. Linde no tiene duda a la hora de señalar el mejor momento para ir a correr aquí: “el atardecer. No hay mucha gente y puedes disfrutar del espacio y del paisaje. Escapa de la vida de la ciudad y siéntete libre”.

Ruigenhoek ofrece un entorno natural perfecto para corredores con ganas de escapar de la ciudad. Foto: Noorderpark Ruigenhoek

5. Bosques, arroyos y dunas en el Beerschoten

El área natural de Beerschoten, perteneciente al municipio de De Bilt, se encuentra a escasos 6 kilómetros del centro de Utrecht. Este imponente área boscosa cuenta con varias rutas de senderismo marcadas que permitirán a los corredores perderse por las arboledas, cruzar prados y pastos y rodear amplios espacios de dunas naturales (stuifzand).

Para Mark Linde, lo mejor de este espacio es que se trata de “un entorno natural diferente, lo suficientemente grande para permitir recorridos largos, y adecuado tanto para corredores recreativos como avanzados”. Las diversas rutas trazadas varían entre los 3 y los 12 kilómetros, lo que permitirá a cada corredor adaptar la carrera a las necesidades específicas del momento. Se recomienda empezar en la zona de estacionamiento de vehículos de Beerschoten y, desde allí, seguir una de las rutas marcadas. “Es un lugar perfecto para ir a correr en fin de semana. Sólo hay que coger la bicicleta, pedalear hasta allí y disfrutar del bosque y del aire fresco”, asegura.

En Beerschoten, los runners podrán correr por el Pandbos rodeando la impresionante zona de dunas naturales. Fotos: Stichting Het Utrechts Landgoed

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